Infantil

La infancia, sobre todo en su primera etapa, determina gran parte de lo que seremos como personas. Un ambiente familiar estimulante, rico en lo afectivo al tiempo que fija unos límites claros, contribuirá decisivamente al adecuado desarrollo emocional, social e intelectual del niño/a.

La segunda infancia, con un progresivo incremento de la influencia de los iguales, será el tránsito hacia la etapa más convulsa del individuo: la adolescencia. En ésta etapa los jóvenes buscan sus propia identidad, con avances y retrocesos marcados por ajustes hormonales y la asunción de una nueva imagen corporal.

Le ayudamos a encontrar respuestas a:

  • Conductas disruptivas (agresividad, oposicionismo)
  • Dificultades de aprendizaje (lecto-escritura)
  • Adaptación de la enseñanza-aprendizaje de cada individuo
  • Determinación de déficits y sobredotación
  • Desequilibrios emocionales (estados depresivos, ansiedad, fobias, etc.)
  • Desarrollo de habilidades sociales
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